Hace unos días, en pleno ensayo -era muy tarde, estábamos cansados- mis compañeros y yo cantábamos sin demasiada concentración la conocida cantata 147 de Bach, «Jesús, alegría de los hombres», una pieza que hemos interpretado decenas de veces, cuando nuestra directora nos detuvo, nos miró uno a uno con verdadero disgusto y dijo: «¿No os dais cuenta de lo que estáis haciendo? ¿Cómo podéis cantar con semejante monotonía una obra tan maravillosa? ¿No sois conscientes del inmenso privilegio que estáis disfrutando esta noche al poder interpretar una partitura de Bach por muchas veces que lo hayáis hecho antes?», y tenía tanta razón que me sentí avergonzado de mí mismo.
Vivir es tan normal para quienes caminamos por este mundo que a menudo, por no decir siempre, olvidamos lo verdaderamente extraordinario que es en realidad. Mañana amanecerá un nuevo día en este minúsculo planeta perdido en la inmensidad del universo y, presumiblemente, tú y yo estaremos aquí para contemplarlo. ¿No deberíamos celebrarlo mientras todo sea posible? ¿No deberíamos celebrarlo con agradecimiento, con alegría?
miércoles, 23 de octubre de 2013
Alegría de los hombres
Publicado por Jesús Miramón a las 23:55
sábado, 19 de octubre de 2013
Fantasmas del futuro
El local donde canto con mi coro está en la misma calle de Binéfar donde viví durante muchos años hasta el pasado treinta y uno de agosto. Esta noche después del ensayo, al dirigirme al coche para acudir al Chanti a tomar una copa, he levantado la vista hacia nuestra antigua terraza del salón y he visto a un joven apoyado en la baranda fumando un cigarrillo. Sabía por el propietario de la casa que ésta se había alquilado pocos días después de nuestra partida a cuatro ingenieros contratados por una empresa del pueblo, pero sorprender a aquel hombre fumando pacíficamente en el balcón del que durante tanto tiempo fue mi hogar me ha desconcertado. De algún modo ha sido como contemplar un fantasma del futuro.
Publicado por Jesús Miramón a las 3:06
jueves, 10 de octubre de 2013
Grillos frente al mar
También aquí, frente al mar, cantan los grillos cuando llega la noche. Ha llovido hace unos minutos y el paseo marítimo brilla como cuero mojado a la luz de las farolas. Hay palmeras y, más allá de algunas conversaciones en las terrazas cubiertas por grandes toldos, puede escucharse el batir de las olas en la arena.
Maite y yo hemos venido a pasar dos días en un hotel frente al mediterráneo, regalo de mis hermanos pequeños por mi último cumpleaños. Serán nuestras únicas vacaciones durante este año de cambios y traslados y los gastos derivados de ellos: tal vez por eso las necesitábamos y las agradecemos tanto.
Ahora mismo escribo en el balcón de nuestra habitación. Una motocicleta circula frente a mi edificio pedorreando a una velocidad ridículamente inferior al volumen de su tubo de escape. La oscuridad se alza como un lienzo allí donde termina la arena, un lienzo donde brillan, lejanos, los múltiples y diminutos y flotantes puntos de luz de lo que yo imagino un gran crucero de lujo. Cantan los grillos. Alguien tose. A medida que el pueblo es inundado por la madrugada las olas se escuchan mejor.
Publicado por Jesús Miramón a las 0:36
domingo, 6 de octubre de 2013
viernes, 27 de septiembre de 2013
Desembarco
Poco a poco voy adaptándome a mi nueva vida en este pequeño apartamento. Es un primero, y si tengo las ventanas abiertas escucho las conversaciones de los peatones como si viviese a pie de calle. Muchas de ellas son en idiomas africanos y muchas veces conozco personalmente a sus protagonistas. En la acera crecen algunos árboles raquíticos que los trabajadores municipales plantaron no hace muchos años. La Agencia Comarcal de la Seguridad Social donde trabajo está a un minuto y medio de aquí o, lo que es lo mismo, a noventa segundos. Este hecho es algo rarísimo después de tantos años conduciendo treinta kilómetros de ida y treinta kilómetros de vuelta entre Binéfar y Barbastro, primero a través de la Nacional 240 y después en la nueva y flamante autovía. Echo de menos la luz del amanecer en la carretera, echo de menos la belleza de los cambios de las cinco estaciones en el campo, pero he ganado tiempo de descanso por no hablar del ahorro en combustible y contaminación.
Las crisis de ansiedad han remitido. Como le comentaba esta tarde a una amiga por teléfono, a mí, puto maniático meticuloso y perfeccionista, lo que realmente me angustia es la incertidumbre, por mucho que sepa que no existe otra verdad y lleve toda la vida escribiendo sobre ella. Por eso ahora que las cosas comienzan a asentarse a mi alrededor mi cerebro empieza a relajarse. Mi mente, siempre lo he sabido, necesita armonía, afinación, cierta congruencia.
La noche reina sobre Barbastro. La calle está desierta. No sé qué luna brilla, no tengo dónde asomarme a buscarla en un cielo oculto por los edificios que me rodean. Es un tiempo nuevo. Toda la arena se ofrece a mis huellas.
Publicado por Jesús Miramón a las 0:04
domingo, 22 de septiembre de 2013
Mamuts y bisontes
Lo que debes recordar es que tus manos y pies, y también tus caderas, tus brazos, tus hombros, son absolutamente idénticos a los de quienes pintaron leones, caballos, mamuts y bisontes en lo más profundo de las cuevas.
Después piensa, si quieres, en una pequeña sonda espacial navegando más allá de las fronteras de nuestro sistema solar, testigo perpetuo de que una vez existimos en este mundo.
Publicado por Jesús Miramón a las 21:03
viernes, 6 de septiembre de 2013
Resurrección
Sin sentimiento alguno
el sol resucita el cobre
de los campos de maíz,
la húmeda piel de culebra
que el coche devora
sin sentimiento alguno,
raudo hacia el futuro.
La cuerda fue pulsada
y todavía vibra
mientras el mundo pesa,
existe y gira.
Los campos de maíz,
los bosques, las granjas,
los ríos que no regresan nunca,
tampoco en la oscuridad.
Publicado por Jesús Miramón a las 19:12
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![Cuaderno de un hombre de cromañón [Agosto de 2005 - Enero de 2007]]( https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhCRE4eAJSut6nYUc1EYyCVc37HoOONcdUx6Fe__df3HP8Wj7jzI_hjh7a2c45TL5yhz4sJx-NaRECA_c9ewzhLf4LVMumAbSuevKgmP7I8oOAMENuEwrzgM5rtvLEvhV5jpfy1P1ERtoI/s130/Manos.jpg?imgmax=144)
![Las cinco estaciones [Marzo de 2007 - ...]](https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjHaueHHo5Cdr38j6nRpfAxD3Kyc4d7JIbz9Kw6JMqYS1tHvwq1GKsEvmgtmhw77gQi82M_a7I3-2NBIIIjp2mlaBKaUcRoSpVuvhQZTy4SfR6xP3WWkDjjLvXlHffeyfHVM5WL5l0fYm0/s130/Lascincoestaciones.png)

